viernes, 23 de marzo de 2012

Ronal Jiménez Lara en la Calle


Yo también soy humano. 


Soy Jiménez Lara,   Ronald,  más conocido como El compa Ronald Jiménez  Lara. Así me pusieron mis tatas, así  lo pongo yo.   Ahora todo el mundo debe tener un perfil en la web, porque el que no está en la web, no está  en nada y eso que no soy nadie, bueno soy alguien, sí, tal vez… una identidad ideal.   ¿Va´ser? Sí yo nací, crecí, me reproduje y me morí. Bueno, no exactamente… porque carajillos no tengo y  muerto no estoy.

     –¿Sobre mi?  

Diga algo sobre usted para ponerlo en el blog, en el  Face,  o en el Twitter o donde sea. Pues, ¿qué? nací en Tibás, en Cristo Rey, pero cuando ese chante era otra vara, no como ahora que no se puede salir de noche.  ¡Que va!   La vara ahí es a puñalada por bollo de pan.  Por más Jiménez, por más Lara, ahí lo loco es salir de noche, porque uno es gente honrada, que le cuadra el arte  y la vara.   Y yo no critíco a esos compitas que andan  por ahí pellejeándola, pero  a los del  barrio si les digo, que no se metan conmigo,   es que la verdad yo no me meto con nadie, y ya sabe, caras vemos, corazones no sabemos. 

Si el arte, el arte, el arte, me cuadra el arte, pero  el arte de la calle, el arte de escupir  fuego, de hacer malabares en los semáforos, de jugársela entre los carros. Tal vez en otra vida yo trabajé en un circo y de  ahí me viene la vara.    No la vara viene de mi tata, Ronald Jiménez, que era fotográfo,  pero no de bodas ni de bautizos, ni tampoco  como esos chamacos que andan con una camarita digital y se creen toa, esos tecnocentristas se olvidan que el arte es  sentimiento, que el arte es expresión. No no, yo salía con mi tata desde chamaco, los domingos todo el día a sacar  fotos en  Chepe. Fotos de las ratas,  fotos esas varas   que la gente no ve, pero que están ahí, como usted o como yo. Aunque seamos identidades digitales.  Fijo por eso es que me cuadra la calle. También la vena viene de mi mama,  que le cuadraba la poesía, sí mi mama era poeta.  Le escribía versos al vecino. No, no, es vara, en paz descanse la viejita, Rosalinda Lara, que me lo dio todo y yo no le di nada, porque salí a mi tata. 

Cuando la gente lo ve a uno aquí…sobre  todos esos yupis que andan  los cachetes como nalgas, creen que uno es un gueiso,   porque anda a pata,  o porque uno anda   así todo sucio, pero es que  con el smog no se puede. A veces me les acerco a la ventana,  y se tapan la nariz, como si yo oliera a ass, pero el ass son ellos; ni siquiera la camisa que  traen es propia. Nada me parece más patético que esos bichillos que juegan de locos solo  por que andan en bólido. Yo no tengo nada,  pero no por eso soy menos. Y la muñeca que llevan al lado, ¿qué?  la misma vara, todas se creen modelos. Y lo peor es que se esfuerzan por serlo, modelos  idénticos que un sistema que anula las diferencias. ¿Sabe de qué le hablo?

¿A donde breteó? En el show  Ronald Jiménez Lara. Así como lo oye, o sea que yo soy mi  brete. Esa esquina es mi office, brother,  mi compa es  la tarde, los carros la gente. Porque uno  nunca está solo, siempre está con  uno. Contradicciones… sí, pero de  contradicciones está hecho el  ser humano, porque vio bicho, yo también soy humano. 

¿Quiere saber más de mi? Sígame en mi blog, en perfil mi o donde sea. Pero no se le olvide mi nombre, Ronald Jiménez Lara… Ronald Jiménez Lara.